Un solitario y espectacular tanto de Satriano en la primera mitad decidió un duelo en el Bernabéu donde los blancos, lastrados por las constantes interrupciones, se toparon una y otra vez con las intervenciones de David Soria
El Real Madrid no pudo prolongar su dinámica positiva y cedió por la mínima (0-1) frente al Getafe en el estadio Santiago Bernabéu. A pesar de llevar el peso del partido, monopolizar las ocasiones de peligro y volcarse sobre el área rival durante los noventa minutos, el conjunto dirigido por Álvaro Arbeloa se marchó de vacío en una noche donde faltó fortuna de cara a portería. El planteamiento defensivo de los visitantes, apoyado en un sobresaliente David Soria y en un ritmo de juego excesivamente trabado, terminó decantando la balanza en el derbi madrileño.
La principal novedad en el once inicial madridista fue la inclusión de Pitarch. El canterano partió como titular, asumiendo la responsabilidad en la medular, y desde los primeros compases sus acciones levantaron los aplausos de la grada. El partido, sin embargo, nació espeso. El Getafe impuso desde el pitido inicial su habitual planteamiento, provocando un partido muy parado y marcado por la notable permisividad del colegiado, que perdonó alguna tarjeta amarilla evidente ante la dureza de los choques azulones.
Pese a la falta de continuidad en el juego, el peligro blanco no tardó en asomar gracias a un Vinicius Jr. eléctrico. El brasileño fue un dolor de cabeza constante por el flanco izquierdo. Cerca del minuto 13, la agresiva presión de Thiago sobre Boselli forzó el error en la salida de balón visitante; Vinicius, muy atento, robó la cartera para plantarse en el mano a mano, pero David Soria sacó una mano salvadora. Poco después, el propio Pitarch filtró un pase magistral que dejó nuevamente a Vini en posición franca, pero la definición se marchó fuera.
El asedio continuaba. En el 24′, Arda Güler levantó al Bernabéu con una genialidad marca de la casa: una espectacular ruleta en el interior del área para deshacerse de Luis Milla, cuyo posterior disparo obligó al guardameta visitante a lucirse enviando el balón a saque de esquina. El gol local parecía cuestión de tiempo, pero el fútbol castigó al Real Madrid en la única concesión de la primera parte. En el minuto 38, Satriano cazó un rechace en la frontal del área y conectó un voleón que se coló directamente por la escuadra, haciendo inútil la estirada de Courtois. El 0-1 reforzó aún más el plan del Getafe, enmarañando el partido y reduciendo a la mínima expresión el tiempo efectivo de juego. Antes del descanso, Tchouaméni rozó el empate con un testarazo de espaldas a centro de Vinicius, pero Soria volvió a blocar con seguridad.
En la segunda mitad el partido se radicalizó. El Getafe se atrincheró en su propio campo y el Real Madrid instaló su campamento base en el borde del área visitante. Buscando alternativas para abrir el cerrojo, Arbeloa agitó el banquillo en el minuto 55 con un triple cambio que modificó la estructura del equipo: Trent, David Alaba y Rodrygo ingresaron al terreno de juego para aportar frescura, sustituyendo a Huijsen, Carvajal y Thiago.
Las ocasiones siguieron sucediéndose, siempre con el mismo protagonista bajo palos. En el 75′, Rüdiger se adelantó a todos en el primer palo a la salida de un córner, pero su cabezazo se marchó rozando la madera. Apenas cuatro minutos más tarde (79′), un centro de Mastantuono hacia el segundo palo encontró la cabeza de Rodrygo; el brasileño remató picado, pero Soria reaccionó atentísimo para evitar la igualada con otra parada espectacular.
El asedio fue total en los compases finales. En el 90′, Mastantuono tuvo la última gran oportunidad con un derechazo desde el interior del área que, una vez más, desvió el portero azulón a córner. El tiempo de descuento, envuelto en tensión y continuas interrupciones, culminó con la expulsión por roja directa del propio Mastantuono por parte del colegiado Muñiz Ruiz, seguida casi de inmediato por la tarjeta roja a Liso, del Getafe, por doble amonestación. Un final abrupto para un partido en el que el Real Madrid propuso el fútbol, pero se estrelló ante el muro visitante.