Un doblete del brasileño y un tanto de Mbappé sellan el triunfo (3-1) frente al Villarreal en el Bernabéu, consolidando a los de Xabi Alonso en lo más alto de la tabla antes de los compromisos internacionales
El Real Madrid sumó una nueva y merecida victoria en el estadio Santiago Bernabéu frente al Villarreal (3-1), despidiéndose de su afición hasta después del parón de selecciones desde lo más alto de la clasificación. En una noche que arrancó con un emotivo recuerdo al histórico guardameta José Araquistáin y con el reconocimiento a Arda Güler y Kylian Mbappé como los mejores jugadores del mes de septiembre, los blancos impusieron su ley. Un estelar Vinicius Jr., autor de un doblete y un tormento constante para la zaga visitante, junto con la sentencia final de Mbappé, desatascaron un encuentro dominado de principio a fin por el conjunto dirigido por Xabi Alonso.
El equipo saltó al césped exhibiendo una presión muy alta y monopolizando la posesión, que llegó a rondar el 75% durante el primer tramo del encuentro. El Villarreal, por su parte, se cerró en su campo buscando el contragolpe. Las primeras combinaciones ofensivas llegaron por las bandas, con un Vinicius muy incisivo por la izquierda y un Franco Mastantuono tremendamente participativo y desequilibrante en la mediapunta. A los siete minutos, una buena recuperación del brasileño en área propia propició una rápida transición que Güler culminó con un remate elevado.
Las ocasiones madridistas comenzaron a sucederse superado el primer cuarto de hora, coincidiendo con la primera tarjeta amarilla del encuentro para Cardona por una falta sobre Mastantuono. En el minuto 22, un centro de Vinicius encontró la cabeza de Tchouaméni, pero el testarazo rozó el poste izquierdo de la portería de Arnau Tenas. Apenas unos segundos después, tras un robo de Dani Ceballos en la presión y un brillante movimiento de Mbappé en el interior del área, Mastantuono conectó un disparo que Renato Veiga salvó milagrosamente bajo palos cuando ya se cantaba el primer tanto.
Pese a la comodidad local, el marcador no se movía. Arda Güler, muy vigilado, no encontró su fluidez habitual en los metros finales, y el Villarreal, replegado con orden, aguardó su momento. Al filo del descanso (min. 40), el conjunto groguet gozó de su oportunidad más clara tras una potente galopada de Tani Oluwaseyi entre los centrales, pero Thibaut Courtois, con un paradón en el mano a mano, mantuvo el empate. Antes de enfilar el túnel de vestuarios, Mastantuono volvió a acariciar el gol con una gran acción individual en el pico del área que se marchó fuera por centímetros.
El paso por los vestuarios transformó el dominio blanco en efectividad. Nada más arrancar el segundo acto (46′), Vinicius Jr. demostró por qué es uno de los jugadores más desequilibrantes del mundo. El brasileño recibió escorado en la banda izquierda, superó a Mouriño con un recorte espectacular y conectó un disparo al palo corto que abrió la lata para el Real Madrid.
El gol agitó el partido. Xabi Alonso reestructuró al equipo, destacando el despliegue físico de Fede Valverde, quien se adaptó a la perfección a la posición de lateral derecho, mostrándose incombustible tanto en defensa como en ataque. Buscando sentenciar el choque, el técnico dio entrada a Bellingham y Camavinga por Güler y Ceballos. El impacto fue notable y, en el minuto 67, una fantástica elaboración colectiva desde la base concluyó con Vinicius derribado en el interior del área por Rafa Marín. El propio atacante brasileño asumió la responsabilidad y, pese a que Arnau Tenas llegó a tocar el balón, firmó su doblete desde los once metros (2-0, min. 69).
El Villarreal intentó reaccionar y, tras dos soberbias intervenciones de Tenas ante Bellingham, logró recortar distancias en el 72′ con un extraordinario disparo de Mikautadze desde la frontal del área. Sin embargo, las esperanzas visitantes se desvanecieron poco después. En el 76′, Vinicius culminó su exhibición provocando la expulsión de Mouriño, quien vio la segunda tarjeta amarilla al sacar el brazo a pasear para frenar la enésima internada del extremo madridista.
Con superioridad numérica y un Camavinga imperial al corte, el Real Madrid dictó sentencia definitiva en el 80′. Un robo de Jude Bellingham originó un contragolpe de manual; Brahim, que había sustituido a un Mastantuono lesionado tras un gran esfuerzo defensivo, asistió a Mbappé para que marcara a placer el 3-1. Fue el decimocuarto tanto del francés en apenas diez partidos disputados esta temporada. La única nota negativa de la noche se produjo instantes después, cuando el propio Mbappé se vio obligado a abandonar el terreno de juego directamente hacia el vestuario al sentir unas molestias musculares, dejando su lugar a Rodrygo.
Tras los intentos finales de Fede Valverde y las internadas de Bellingham en el tiempo de descuento, el colegiado decretó el final. Pleno de victorias en el Bernabéu esta temporada y liderato consolidado.