Los goles de Alba Redondo y Angeldahl en el inicio de la segunda mitad certificaron el triunfo (2-0) en un encuentro marcado por la temprana expulsión visitante y las lesiones de Linda Caicedo y Feller
El Real Madrid firmó un sólido triunfo ante el Tenerife en el encuentro correspondiente a la vigesimoprimera jornada de la Liga F. El estadio Alfredo Di Stéfano presenció una victoria de dominio absoluto de las madridistas, que supieron madurar el partido ante un rival que jugó en inferioridad numérica desde los compases iniciales. Los goles de Alba Redondo y Filippa Angeldahl en la segunda mitad hicieron justicia a lo visto sobre el terreno de juego, en una tarde que dejó la nota negativa de las lesiones en el equipo dirigido por Alberto Toril.
El guión del partido sufrió un vuelco radical apenas superado el minuto cinco de juego. Al igual que sucediera en el reciente compromiso europeo ante el París FC, donde el conjunto rival sufrió la expulsión de Greboval en los primeros instantes, el Tenerife se quedó con diez jugadoras de forma muy prematura, eso sí, justamente. Una fortísima entrada de Yerliane Moreno sobre Linda Caicedo, que inicialmente no había sido señalada como infracción por la colegiado, terminó costándole la tarjeta roja directa a la jugadora visitante tras ir a verla al VAR. La internacional colombiana, que sufrió un duro pisotón a la altura de la tibia que le dobló el tobillo, no pudo continuar sobre el césped y se vio obligada a abandonar el terreno de juego por lesión, dejando su lugar a Alba Redondo.
Con una jugadora menos, el combinado insular optó por cerrarse atrás, juntando líneas cerca de su área a la espera de poder lanzar a sus delanteras en busca de una contra. Superado el ecuador del primer tiempo, el Real Madrid monopolizaba la posesión, pero le costaba encontrar huecos. Hubo que esperar hasta el minuto 30 para presenciar el primer disparo entre los tres palos. Feller, haciendo gala de un enorme despliegue físico, peleó un balón dividido, logró deshacerse de su marcadora y sacó un potente remate que obligó a la guardameta rival a estirarse para desviar el tiro a córner.
Esa ocasión activó al conjunto blanco, que en el tramo final de la primera mitad puso una marcha más, mostrándose especialmente incisivo por los costados. Eva Navarro y Athenea firmaron unos primeros cuarenta y cinco minutos soberbios, ensanchando el campo y percutiendo constantemente por las bandas. Fruto de ese asedio llegó la oportunidad más clara en el minuto 40: un magistral pase al hueco de Feller dejó a Alba Redondo en posición clarísima de gol, pero el disparo de la delantera manchega se estrelló contra la madera.
El infortunio volvió a cebarse con las madridistas en el tiempo de descuento, cuando Feller sufrió una nueva y dura entrada por parte de la defensa rival. Para no agotar una ventana de cambios de forma innecesaria, el cuerpo técnico decidió aguantar hasta el tiempo de descanso para realizar la sustitución de la atacante francesa, también lesionada.
Tras el descanso, Caroline Weir saltó al terreno de juego en sustitución de Feller. La reanudación no pudo empezar de mejor manera para el Real Madrid, que encontró el ansiado premio del gol antes de cumplirse el primer minuto del segundo acto. Alba Redondo recibió en el interior del área, sentó a la central visitante con un brillantísimo recorte y batió a la portera con una definición inapelable para poner el 1-0 en el marcador.
El tanto desató el vendaval ofensivo blanco ante un Tenerife que comenzó a acusar severamente el desgaste físico de jugar en inferioridad. En apenas ocho minutos, las locales generaron hasta tres acciones de peligro. Tanto fue el cántaro a la fuente que el segundo gol no tardó en llegar. En el minuto 58, tras el lanzamiento de un saque de esquina y un primer remate desde la frontal del área, el balón quedó suelto y Angeldahl, muy atenta al rechace, no perdonó para duplicar la ventaja madridista (2-0).
Con el choque encarrilado, Toril comenzó a dosificar esfuerzos. En el 63′, la goleadora sueca dejó su sitio en el campo a la canterana Irune. Aunque el cuadro tinerfeño intentó buscar algo nuevo con una serie de cambios y protagonizó algún tímido acercamiento, la zaga blanca se mostró muy segura, achicando cualquier tipo de peligro. A falta de un cuarto de hora para el final, Sheila García ingresó en el terreno de juego para dar descanso a una Athenea que se retiró ovacionada tras un partido espectacular.
En los minutos finales, el Real Madrid se vio obligado a realizar una sexta sustitución acogiéndose al protocolo de conmoción cerebral, después de que Sandie Toletti sufriera un fuerte golpe en la cabeza. La joven Paula Comendador ocupó su lugar en el centro del campo para cerrar un encuentro que confirma el buen estado de forma del equipo y sumar tres nuevos puntos vitales en la competición liguera.