Rodrygo adelantó a los de Xabi Alonso tras una brillante acción colectiva, pero el conjunto visitante volteó el marcador antes del descanso en un duelo condicionado por las decisiones arbitrales y la falta de acierto en los metros finales
El Real Madrid no pudo sumar un resultado positivo en su exigente compromiso de Liga de Campeones frente al Manchester City (1-2). El estadio Santiago Bernabéu presenció un encuentro sumamente táctico, de enorme desgaste físico y marcado por la polémica en las áreas. Pese a que los locales lograron adelantarse gracias a un certero tanto de Rodrygo y al despliegue sobresaliente de jugadores como Carreras y Asencio, dos acciones a balón parado y un riguroso penalti señalado a instancias del VAR terminaron decantando la balanza a favor del equipo dirigido por Pep Guardiola, que optó por un planteamiento inusualmente conservador en el tramo final.
Los de Xabi Alonso saltaron al césped con gran intensidad y un dibujo muy reconocible: un 4-4-2 sólido en fase defensiva, con Vinicius Jr. y el canterano Gonzalo como referencias ofensivas. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando la electricidad del brasileño forzó la primera gran polémica de la noche. El colegiado Clément Turpin señaló inicialmente penalti por un derribo de Matheus Nunes sobre Vinicius, pero, tras ser advertido por el videoarbitraje, trasladó la infracción al borde del área. En el rechace de esa jugada, Fede Valverde estuvo a punto de inaugurar el marcador.
El inicio del choque fue vertiginoso, pero el City no tardó en imponer un altísimo nivel de contacto físico, lo que le costó la primera cartulina amarilla a Foden en el minuto 10. Las defensas se impusieron a los ataques, provocando que el partido se atascara en el centro del campo y llegara al ecuador de la primera mitad sin disparos entre los tres palos.
El empate se rompió al filo de la media hora gracias a una acción defensiva soberbia. Carreras, firmando un encuentro espectacular en el repliegue y la anticipación, recuperó el balón en campo propio y orquestó un contragolpe de manual. Gonzalo arrastró a la defensa, Bellingham prolongó la jugada y Rodrygo, con una potente galopada, batió a Donnarumma con un disparo cruzado. Era el 1-0 y el quinto tanto que el brasileño le anota al conjunto skyblue en su carrera.
Sin embargo, la alegría fue efímera. En el minuto 35, a la salida de un saque de esquina, el City logró la igualada por medio de O’Reilly tras un rechace en el área chica. La acción estuvo envuelta en fuertes protestas, ya que la zaga madridista reclamó una falta previa sobre Rüdiger y un agarrón sobre Courtois en el remate inicial que el colegiado decidió omitir. La tensión fue en aumento y, justo antes del descanso (42′), Turpin acudió al monitor para castigar con penalti un leve forcejeo de Rüdiger sobre Haaland. El delantero noruego no perdonó desde los once metros, firmando la remontada visitante. Antes de enfilar el túnel de vestuarios, Courtois sostuvo a su equipo con una prodigiosa doble intervención ante Haaland y Foden en una contra propiciada por otra falta ignorada, esta vez sobre un combativo Asencio.
La reanudación arrancó sin cambios y con un ritmo frenético. En el 49′, Carreras volvió a exhibir su potencia rompiendo líneas y asociándose con Rodrygo y Vinicius, quienes dejaron a Jude Bellingham en una posición inmejorable; el inglés optó por picar el balón ante la salida de Donnarumma, pero el remate se marchó ligeramente alto. La respuesta visitante llegó por mediación de Cherki, obligando a Courtois a lucirse de nuevo.
Con el paso de los minutos, el partido se convirtió en un monólogo blanco frente a un City replegado que buscaba hacer daño al contragolpe a través de Doku. El extremo belga exigió la mejor versión defensiva de Asencio, que cuajó una gran actuación para sostener al equipo. Buscando mayor fluidez, Xabi Alonso movió el banquillo: Arda Güler ingresó en el 58′ por un Gonzalo muy generoso en el esfuerzo sin balón, y ya en el 78′ Endrick tomó el relevo de Asencio para sumar efectivos en ataque.
Aupados por el empuje de la afición, los madridistas encerraron definitivamente al Manchester City en su área. En el minuto 85, el empate estuvo a punto de convertirse en realidad: Carreras, incombustible por su banda, sirvió un centro medido que Endrick conectó, pero el cabezazo se estrelló contra el larguero. Ante el acoso local, Guardiola reaccionó retirando a Doku para blindarse con la entrada de Aké. Pese a los intentos del Real Madrid en los cuatro minutos de prolongación y las amarillas a Carreras y Bernardo Silva fruto de la tensión final, el marcador no volvió a moverse.